23 de abril de 2025

Mis ficciones

Escribí cien libros, me estoy divorciando: observo atentamente mis ficciones. No me han abandonado, pero a veces me abandonan. Hoy es el día de los libros, 23 de abril. Los libros con ficciones dentro. Como las que llevamos en el espíritu y nos van guiando para estar ciertos de un orden que tambalea. Mis ficciones me construyeron, y me ayudaron a poner ladrillo sobre ladrillo para organizar mi casa. Estoy en ella. Gracias a dios me trajeron hasta acá. Mis ficciones me han traído hasta este momento, afortunadamente, ahora veo que eran ficciones: no importa. Porque me trajeron hasta este momento, que siento internamente como la gloria absoluta: otra ficción particularmente punzante. Pero estoy viviendo, eso es lo importante: estoy viva. Para crear nuevas ficciones, para imaginar esas nuevas ficciones que van a sostenerme hacia adelante. ¡Cuántas serán! ¡Cuán lejos van a llevarme! ¿Habrá alegría? ¿Habrá riesgo de vivir? ¿Habrá apuestas de las felicidades posibles? ¿Habrá destellos de euforia? ¿Habrá abismos? ¿Habrá maravillas? ¿Habrá sonrisas? ¿Va a explotar el pecho de emoción? ¿Habrá incertidumbre y valentía de ser una misma? Renacer de otra manera al movimiento de la vida, a su impulso y volver a encontrar una cierta forma de adhesión y de confianza, como escribe Claire Marin. Mis ficciones me han mantenido en pie y a ellas honro hoy. Tal vez encuentre otras, o vuelva sobre las mismas. Pero cómo se vuelve. ¿Siendo la misma que se fue? ¿Siendo otra? Mis ficciones me han servido y han ayudado a otrxs. Lo que yo quise fue ayudar, ayudarme, ayudarlxs. No quise cuidar a nadie, me estoy desprendiendo de lo que está bajo mi responsabilidad: mis tres plantas. Es demasiada responsabilidad. ¿Están bien hoy? ¿Qué les hace falta? Les hablo, les hablo, no sé qué más hacer. Las dejaré que sigan su camino autónomo. Me quedaré con mis ficciones. El matrimonio lo dejé ir: fui muy feliz. Ahora llueve pero ya pronto sale el sol: así son las ficciones. Lo importante es creérselas. Creérselas hasta el fondo. Hacerlo con una convicción impecable. Luego vivir la oscuridad que un día llega. Que va llegando, que luego parte. Nuestra existencia está formada de un sinfín de rupturas, como las que analiza Claire Marin en su libro, de las identidades, relaciones, caminos, salud, cordura, sentido. Acaso existir es una metamorfosis constante en sordina. El equilibro íntimo es frágil, pero cree en las ficciones y eso lo salva. Hoy es el día de las ficciones y hay que celebrarlo. Nos mantienen vivxs. La realidad nuda no tiene cuerpo. Es plana, sin relieve ni contextura. El olor de la piel es lo que me ha mantenido viva. El olor de la piel de Jean, que ahora dejo partir porque de ficciones ya basta. Feliz día del libro a todas esas ficciones que atesoramos y nos permitieron la vida. 

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