Bájenme del cielo que quiero ser mujer
En la avenida me siento libre
Sácame la poesía adherida al cuerpo que quiero ser mujer
No soy roca ni pájaro ni caudal fugaz
Elimina lo sagrado de mi faz que me incomoda
Aquí con los demás estoy a mis anchas
Déjame subir a la tierra humilde
En las profundidades no está asoleado
No te confundas con lo rojo de mi vestimenta
El dragón no indica símbolo ni mito
Eliminemos a la naturaleza de mi baile
Acudiré a ella a discreción
Instalemos a un lado la carne, la noche, la muerte y el cosmos
Los cielos vacíos me dan escalofríos
Me angustia la línea sin sobresaltos
Me asalta la autenticidad y me interpela
Fíjate bien, las palabras tienen poco espacio en el universo de la dependencia
Ellas y yo nos entendemos en reciprocidad
Lo que no quiero es el vacío
Como diría Simone de Beauvoir: no soy absoluto, alteridad ni misterio
Lo que quiero es ser mujer
La contemplación inmóvil me aburre
El destino estereotipado me sume en bostezos de horror
Soy la musa que habla y tiene existencia real
No vine a salvarte ni a redimirte
Las flores exóticas las dejé en el museo
¿No te gustó el peinado nuevo?
Sólo te estaba relatando que me corté el pelo
Sólo te estaba comentando algo que me hizo reír
Ah, no te gusta ese color
Puedes ser mi inspiración
Puedes ser cuerpo en mi presencia
Puedes ser mi poesía intermitente y constante
Puedes nacer de tu mar con ángeles y flores de loto
Puedes hacer sonar los timbales hasta el hartazgo
Pero utiliza tus emociones y échalas a andar
Hasta que entiendas que expresarlas y desentrañarlas, no es pecado
Y que bajo ellas hay otras cosas que subyacen
Ni rocas ni pájaros ni caudales fugaces
Para ti y para mí: toda una variedad de ideas y compromisos
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