Nada
podrá detenerme, ¿sabías? Otras veces te has detenido. Pero siempre vuelvo a
partir. Por alguna razón es posible continuar. Es el amor por la vida. Una vez
estuve en la punta de una montaña, ¿y sabes lo que sentí? Qué. Que era
inmortal. Esa debe ser la razón, nuestro germen de inmortalidad. Se manifiesta
cuando estamos por sobre todo. Cuando podemos ver más allá. ¿Crees que está
todo en nuestra cabeza? Yo creo que sí. Yo también lo creo. Mi cabeza es como
una nave espacial, siempre está viajando por ahí. La mía se parece a un caleidoscopio.
Pequeñas formas y colores que te van guiando. Millares de imágenes que me
mantienen unos centímetros sobre el suelo. A mí me cuesta mucho aterrizar. Para
qué quieres aterrizar. Cuesta un poco vivir así. Pero es una existencia
sublime. La mayor parte del tiempo, sí. Así puedes escribir. Yo nací para esto.
Entonces sigue de esa manera. Pero estoy tan fuera del mundo, y al mismo tiempo
tan implicada en él. Creo que te entiendo. Mira, escucha esta canción. Me
transporta al caleidoscopio. Y qué ves. Veo un prado con margaritas, meciéndose
al viento. Y qué más. Un lago gigantesco, y una pequeña barca que se hunde con
un hombre dentro. Y qué piensa. Que va a morir. Y qué más. Que debería haber
amado más. Tiene miedo. Piensa que no debería haber sido tan cobarde. Que no
debería haber tenido tanto miedo. Piensa en la cara de su hijo al que nunca
vio. Quiere salvarse para decirle lo que es la vida. Pero no sabe lo que es la
vida. Siente que la suya no era tan terrible después de todo. Piensa que fue
ingrato con ella. Quisiera decírselo. Recuerda al hombre a quien mató. Siente
que nunca dejó de acecharlo. Recuerda la cara de su madre la última vez que la
vio. No debería haber desaparecido. Piensa en esa cabaña en la montaña que le
traía tanta paz. Podría haberse quedado ahí para siempre. Piensa en sus años en
el mar lejos de todo. Recuerda aquella tormenta que casi le quitó la vida, que
ahora está por írsele. Piensa en la mujer con la que perdió su virginidad, y
que a veces se le aparece en sueños. Aún estaba en la escuela y se sentía tan
poderoso. Recuerda la cara de su hermano cuando no pudo sostenerlo en ese
precipicio. Siente que fue injusto consigo mismo. Siente que la vida fue
injusta con él. Siente que si se salva no volverá a tener miedo. Jura que ama
la vida y le pide otra oportunidad. Pero ya es demasiado tarde, y éste no es un
momento de inmortalidad.
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