22 de enero de 2022

El arte de ser la segunda opción

Ser la primera opción es algo deseable y no siempre posible. No tenemos ningún control. Cuando esto no ocurre, nos proponen una alternativa: ser la segunda preferencia. En definitiva, perdiste, no votaron por ti. ¡Pero igual puedes jugar! Tu territorio de acción es restringido, sin embargo. Esa idea te tiene que quedar bien clara. 

¿En qué consiste la propuesta? Unas horas a la semana te son destinadas. No el fin de semana, por supuesto. De lunes a viernes. ¿A qué hora? Tampoco hay demasiado margen de acción. Te llaman cuando eres requerida. ¿Qué es lo que interesa? ¿Tu cuerpo? ¿Tus ideas? ¿Tus comentarios a las últimas lecturas? ¿A las películas en cartelera? No hay claridad. Pero procura participar en el horario que te fue señalado. 

¿Por qué esa cara? No te conformas con nada. No entiendes mi emocionalidad. No te pones en mi lugar. No puedo hacerlo distinto. Ella es tan difícil. No tenemos vida sexual. No nos llevamos bien. Es tan especial lo que tengo contigo. No estoy enamorado de ella. 

¿Por qué no le dices a ella? ¿Por qué no tienes una relación libre? ¿Por qué no te separas? ¿Por qué no terminas la relación si me estás diciendo que prácticamente no existe hace meses, años? ¿Vivir los tres juntos? ¿Comer juntos, tú crees? Tu ingenuidad no tiene límites. Fue cocinada a fuego lento por años. Naciste y comenzó el adiestramiento. 

Entonces viene la fe. Obvio que se va a solucionar. Pronto voy a ser la primera opción, estoy segura. Te prometo que me quiere, si me lo dijo, mira el mensaje que me mandó hoy. Unos corazones. Unos arcoíris. Es un asunto de tiempo, no me mires así. Si su relación se está terminando. 

Una apariencia de alas, con alma de ancla. Eso nos regalaron. Eso aceptamos. La sororidad guardada en el bolsillo. Hecha polvo. Olvidamos que la primera opción es también una mujer. Otra mujer. ¿Por qué no ser aliadas en la lucha? ¿A beneficio de quien aceptar el silencio? Si se puede hacer lo mismo hablando, teniendo cojones. Si nos dejamos someter eso es justamente lo que ocurre. Al diablo lo que hemos visto por décadas. Ser la primera opción es un derecho. La sororidad es una responsabilidad. 










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