6 de marzo de 2020

Elogio de las casas separadas

Tal cual brujas, rellenamos nuestro presente de pociones mágicas, de escobas que no barren sino que vuelan
Un nido de un solo pájaro
Se puede hasta bailar dentro
Lanzamos al aire el confeti, las serpentinas
Luego limpiar, pero qué tanto
Puede ser en tres días
Las brujas bailarinas
Cintas y aros
Saltos
Esto: montañas de libros
Para crear conjuros
Para entrar y salir
Para quedarse dos horas por reloj dentro de la bañera
Despertarse con el agua ya fría
Silencio
Silencio
No hay nadie
Gritar: ¡voy y vuelvo!
Al aire
Y luego reír
Respirar esa autonomía
Ese cuarto propio mejor que una playa del Caribe
Ni las palmeras ni la arena blanca le hacen la competencia
Sentarse junto a la ventana
Llega el sol
Un té de bergamota
Y todos, absolutamente todos, los escenarios posibles
Absolutamente todas las escenas y todos los laberintos
Un tren que pasa
Soñar con viajes
Sin interrupción
Soñar con siestas y escribirlas
Salir a la calle y caminar hasta perderse
Entre persona y persona
Entre árbol y árbol
Entre vitrina y acera
Y un gran cielo azul
Una cerveza. Música
El río. Quizá los cisnes
Tomar cafés con amigos
Y asir los cuerpos en movimiento
No dejar ir a las ideas
Y redistribuir
Y redistribuir
Y desordenar absolutamente todos los escenarios posibles
Hablar en voz alta
Solo
Y saborear esa libertad que se parece a un orgasmo
Y admirar las olas dentro y fuera
Y agradecer al destino que no quiso que un óvulo y un espermatozoide crearan nada
Y sentir ese silencio
Ese silencio bien profundo
Que posibilita
Sacar de tu cerebro todo lo que está cocinándose dentro a fuego lento
Extraer de tu corazón todas las emociones posibles
Una infinidad sin-fi-nal que está compuesta de treinta y cinco mil poemas
De pequeños, pequeñísimos detalles que componen una vida entera
Que se autoabastecen
Porque van cargados de conversaciones y gestos
De largas relaciones que se hacen más largas
Que lo invaden todo y se convierten en pócimas mágicas que resucitan todos los sentidos
Que se llaman el sentido de la vida que no es para el otro lado
Es en este sentido que el destino se autoproclama
Y sólo existir conlleva un gozo
Despertarse-caminar-escribir-trabajar-amar-conversar
Y absolutamente todos los intersticios
Las pequeñas, pequeñísimas grietas que van iluminando
Que son todos los días
¡Cada hora!
Y agradecer
A ese cuarto propio tan tuyo, tan entrañable
Dan ganas de llorar de emoción
Habías deseado, sí
Habías soñado, sí
Habías mirado de frente a los contratiempos que perforan
Les gritaste cuántas veces
Pero ahora los libros, la música, las películas, son todas para ti
Para compartir
Y no cambiarías por nada esa orquesta que suena en el cielo
Cada vez que cierras la puerta
Y no hay nadie
Te enseñaron lo que era la independencia en el colegio
No tenían idea
Creyeron ordenarte con sanciones
Resultado: la escoba para volar
Los ungüentos y elixires para hacer explotar todo
Y una gran, pero inmensa, sonrisa
Y todo lo que vendrá
El amor, el sentido, el viento y la muerte
Mientras haya cinco minutos
Vas a florecer
Simone de Beauvoir, Françoise Hardy, Helena Bonham Carter, Lola Hoffmann y tú
Íntimas
Y Mona Chollet, y Virginie Despentes, y Vanessa Springora, y Adèle Haenel, y Céline Sciamma
Y todas tus amigas
Y todos los remolinos y conjuros
Y tanta, tanta felicidad
Y tanta creatividad y hermandad
Y la playa se ve lisa, lisa
Y ahí en el final: algo nuevo
Lleno de fuego que crea
De las nietas de brujas que no pudiste quemar
Brujas, brujas, brujas, brujas, ¡qué viva la magia y la autonomía!
El mundo empieza a ser tan amigable
¡Qué viva la amabilidad y la desmesura!
Se acabó. Nos levantamos. Nos vamos. Gritamos. Los fastidiamos
Al diablo con ustedes
Una vez más: todas vamos a ser reinas
Y brujas
Que empiece la aventura
Vivamos el poema
Nada menos. Ni una menos
La magia del caos es nuestra
Los símbolos, las palabras, las imágenes
La magia del caos es nuestra

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