Suelo
escribir algo a fin de cada año, como un pequeño cierre de un conjunto de momentos.
En el hemisferio norte, sin embargo, el año nuevo arriba en la mitad del año
laboral, por lo que no es lo mismo, esa sensación de nuevo comienzo completo
que da el año nuevo estival, ha dado paso a un nuevo año a medias, cuando las
cosas aún están sucediendo. Pero con todo, este cambio de año estuvo marcado
por un suceso demasiado maravilloso como para no haber dado realce a ese cambio
de número en el calendario. Me casé con el hombre más maravilloso del planeta
tierra, a quien adoro como si lo conociera de toda una vida o muchas más que
una, todas las que pueden haber existido hacia atrás. Bendita, yo, que él me
haya elegido, y que su dulzura esté puesta al alcance de mis ojos. Todo lo que
diga es poco. Los arcoíris parecen cotidianeidad cuando me hago consciente de
este milagro, de esta buena suerte, de este ser dotado de alas que me espera en
la estación cada noche, y me lleva a la estación cada mañana. No pensé que la
felicidad fuera algo tan palpable. Parecía siempre tan etérea, lejana. A ratos
cercana, pero siempre resbaladiza, escurridiza, inasible, no realmente
aprehensible o natural. Pero en fin, ahí estaba, disponible. O pronta a estar
disponible. Pocas cosas me importan, sólo las importantes, y con esta maravilla
a mí lado sólo queda estar agradecida. Sumergirme en las palabras como lo único
posible, sumergirme en tu abrazo como lo único que la vida me ha concedido que
se llama la paz absoluta. Gracias año nuevo, gracias por venir tan cargado de
pasión y de nuevas energías. Gracias por la oportunidad de estar al lado de
quien amo haciendo realidad lo que siempre soñé para mis días: tu risa y todas
las palabras. Feliz año a todos/as, que la luz brille fuerte, tan fuerte que no
puedan olvidar vuestros nombres, y que la tranquilidad de no pasar de largo por
la vida se incube en vuestros corazones. Gracias a todos/as por cada momento
sagrado. Por cada instante vivido como flores al viento. Gracias por darle
sentido a todo esto que hemos ido construyendo sin darnos cuenta. Gracias.
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