3 de junio de 2018

So we meet again


Partir y volver indican un origen y un destino.
Desplazamientos. Comienzos o términos, probablemente.
Nociones de tiempos y de espacios.  

Esas categorías son superfluas en mi caso.
Lo mío son las continuidades.
Yo no parto, yo no vuelvo
Nunca estuve, siempre seguí estando.
Me desplazo sin desplazarme.

Vine, sin venir
Vuelvo, sin haberme ido
Hace mucho tiempo que me fui
El resto es continuidad
No hay vuelta atrás, supongo
Una vez te vas, el resto hacia delante es permanencia
No importan los tiempos, no importan los espacios
Ya estás afuera, a la intemperie, respirando tranquilamente

Miras desde lejos, sonríes
Luego el tiempo tiene la capacidad de que los años dejan de pasar
Los años se detienen, y ya no puedes utilizar la misma métrica
Todo se rompe, esas concepciones pierden importancia
La existencia se vuelve un canto sin final
Sin poder lineal
Otro orden, o desorden, gozo
Los calendarios son una broma, el presente es eterno

Entonces sucede un fenómeno curioso
Te das cuentas por otros medios que el tiempo sigue pasando
Se nota en las personas del tiempo paralelo
Ese al que a veces accedes, por cariño, principalmente, o por nostalgia, alguna vez

Pero el espacio es sólo uno, el espacio paralelo casi no tiene corporeidad
Te preguntas cómo pudo adquirir esa calidad onírica, irreal, o si acaso siempre fue más o menos así
Pero no, era tan real
Ya no
Ahora el espacio paralelo es sólo colores y cariños. Es humor. Es un recuerdo que parece sueño

No hay vuelta atrás
Como las cuatro dimensiones no pueden coexistir, se anulan
Sólo queda una: el presente
Sólo queda una: tú

Te vuelves la medida de todas las cosas
Adaptas todo a tus sensaciones, tus ganas, tus ansiedades, alegrías y vacíos
Te independizas de esos criterios antiguos porque ya no sirven
Su inutilidad juega a tu favor
Se revela algo insoslayable: la existencia y su presente disponible y por sobre todo efímero

Sólo queda desear estar junto al amor de tu vida
Sólo queda desear escribir y escribir mientras haya respiración
Sólo queda desear estar consciente de la belleza
Sólo queda contemplar y viajar
Moverse
Moverse hacia el núcleo de la belleza
Hacia todas esas intuiciones que se han revelado verdaderas, una a una
Con satisfacción mirarlas, sin decirles nada, viendo ese plano mayor, sabiendo que los nuevos asombros serán antecedentes que las modifiquen tan maravillosamente

Una serenidad mágica
Vaya, ya no quieres cambiar lo que vislumbras como pasado tan pasado
Vaya, el amor de tu vida y la belleza se revelan como lo único significativo
Y rebelarse a todo lo otro
Mirarlo desde afuera, como quien contempla un cuadro
Mirarlo con benevolencia
Dejar ese entusiasmo desbordante que ya es capaz de cristalizarse en frases que hacen su trabajo
No sabes cómo, pero ahí está
Un otoño que parece verano

Volvemos a encontrarnos, eso es
La existencia en contadas ocasiones se muestra tal cual es
Sin mediaciones
Yo la veo ahora, tan transparente, tan diáfana
La observo
O acaso soy ella misma
Eso es
El movimiento me ancló en el movimiento, donde se está bien
La incomodidad me hizo amar el movimiento, entender su necesidad
Ahora puedo crear
Ahora soy existencia radical
Ahora soy poema
Ahora puedo ser novela

Seguimos
Hasta muy pronto,

Andrea