12 de julio de 2017

Lilit II

Lilit II
(Barcelona, 2013)

Marry me, marry me
I'll be so good to you
You won't realize I'm gone
Marry me, marry me
I'll be so sweet to you
You won't realize I'm gone
Oh, come on
We'll do what married people do
Let's do what Mary and Joseph did
Without the kid
St. Vincent, Marry Me

¿Vas a escribir eso? Voy a escribir todo lo que pueda escribirse. ¿Y vas a hacer todo lo que pueda hacerse? No lo sé. ¿Y si te dijera que te cases conmigo? No quiero casarme, ya me casé una vez. Pero esta vez será distinto. Es probable, ¿y los demonios? No estarán invitados. Pueden llegar a pesar de eso, ¿y las puñaladas? No serán por la espalda. Me harán daño igual, ¿y las injusticias? Seguirán ocurriendo, pero podemos olvidarlas por un rato. ¿Y las infidelidades? Ocurrirán, pero no para nosotros. Las relaciones pesan después de un tiempo. Las infidelidades también. Yo creo que tú tampoco quieres casarte, además casi ni me conoces. Te conozco lo suficiente. Soy Lilit, recuerda, puede que me escape del edén antes de tiempo. Es el tiempo suficiente que necesito. ¿Para qué? Para que no puedas olvidarme. Seguirás penándome, ¿a eso te refieres? No podrás escaparte del edén. Vivo en él. Pero no conmigo. Es suficiente así. No es suficiente para mí. Nunca podré amarte lo suficiente, además tú tienes que luchar contra las injusticias y yo te quitaré tiempo. Podemos hacerlo juntos. Además yo ya estoy enamorada de las palabras, me quitarás espacio. Podemos escribir juntos. Eso no se hace de a dos. Sólo quiero amarte. No sé bien lo que es amar. Lo que yo siento por ti. Tengo que decirte algo triste, lo siento. ¿Qué? De verás lo siento… estoy enamorada de otro. Ahora tú eres la que me da puñaladas, y por la espalda, ¿por qué no me lo dijiste? No era algo que quería verbalizar, es un amor imposible y nunca resultará, pero está en mi corazón. ¿Cuán profundo? Profundo, creo, no puedo olvidarlo. Quizá se vaya. No lo sé, quisiera, pero algo me tiene atrapada. ¿Y quién es? Vive lejos de aquí, hace un par de semanas que no lo veo. No entiendo por qué no me lo dijiste. No tenía sentido. ¿Qué no tenía sentido? Decirte, la relación con él es un sinsentido, está hecha de nubes y palabras. ¿Y por eso te gusta?, ¿me fuiste infiel? No, ya te dije, es una relación etérea, de palabras, no tiene una sustancia definida. ¿De qué me estás hablando? Te estoy hablando que me enamoré de él, a pesar del sinsentido, no puedo mentirte, y no puedo casarme contigo. ¿Por unas palabras? Y porque tengo tanta pena que quisiera morir, no entiendo nada, y ahora me dices esto. Las palabras te harán daño tarde o temprano. Las palabras me salvarán la vida. Si me dejas acabarás con la mía. Te quiero, pero dame tiempo. Puedo esperarte, sabes lo que siento por ti. Yo no sé lo que siento, y a veces quisiera convertirme en una palabra y quedarme estática dentro de un libro, tranquila. Te leería todos los días. Déjame partir, con mis palabras y mi dolor. No puedo, jamás renunciaré a la rosa que me dio un sabor indefinido, el que ya no puedo olvidar, y me tiene asido a la vida con fuerza. Temo esos sabores, y las rosas no duran para siempre.